Chi siamo

Nacer en Jaén, a los pies del Castillo de Santa Catalina y de su influjo romántico lleva consigo la responsabilidad de aspirar
a conseguir la belleza como meta en todos los aspectos de la vida. Haberlo hecho a finales de los setenta imprime un carácter
aperturista y una actitud sin complejos ante los futuros inciertos y todas las aventuras a emprender. Crecer en los ochenta, 
cuando los niños aun podían jugar en las calles y haber visto en acción a la quinta del buitre me aportaron el descaro, la 
ilusión y las ganas de conseguir el éxito; y de conseguirlo por el camino del trabajo, de la elegancia, del talento y la humildad.

Mi educación en el mundo de la fotografía comencé a adquirirla en Granada y como es sabido el paso por la ciudad de la
Alhambra conlleva además un compromiso con la creatividad y el rupturismo, así mismo exige también comprender los cánones
y las reglas, y ser capaz a su vez de respetarlos y romperlas, asimilarlos y dosificarlas y eso en la fotografía actual es 
imprescindible para marcar una impronta a través de una mirada personal y a la vez común, que no deje indiferente y que además
impacte y conmueva a quien la vea.

Durante los últimos años he ido ampliando mi formación y absorbiendo los conocimientos de todas las fuentes y todos los maestros
con los que me ha ido deparando la vida y la experimentación. Conocer diferentes culturas, multitud de países, miles de personas y 
ser capaz de adquirir lo mejor de cada uno e intentar aportar en cada momento lo mejor de mí es siempre enriquecedor y me ha 
ayudado no solo a ser mejor profesional, si no lo que es más importante, a ser la mejor persona que puedo llegar a ser.

Además de la fotografía, mi familia, mi mujer y mis hijas son los motores que hacen funcionar mi vida, por esa razón me implico en
mi trabajo con la misma dedicación, respeto, cuidado y cariño con los que puedo tratarlas a ellas, y siempre pretendo imprimir en 
mis imágenes el compromiso de que sean capaces de aportar toda la felicidad que yo he conseguido. No en vano la vida es una 
búsqueda continua de la alegría y con esa idea y esa dedicación trabajo siempre con la intención de aportar una satisfacción recíproca 
como la mayor de las recompensas.

Hacer de cada persona la más bella, de cada momento el más importante, de cada detalle la parte más fundamental. Para
Cartier-Bresson “fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje”, yo pretendo que ese eje se proyecte a través 
de la cámara hasta cada persona y hacer de ese momento de comunión la imagen perfecta con la que lograr la felicidad.



Gracias por dedicar una parte de tu tiempo a conocerme.